La improvisación como herramienta para el aprendizaje musical

La improvisación como herramienta para el aprendizaje musical

Algunos relacionan la palabra con algo casi negativo o de menor valor. Más, muy por lo contrario, la improvisación es una herramienta sumamente útil, tanto para adquirir conocimientos como para el reconocimiento de nuestro ser creativo.

Según Stephen Nachmanovitch, autor del libro Free Play: La improvisación en la vida y el arte, para improvisar aplicamos una técnica muy similar al método científico. “Significa presencia y receptividad a lo que está sucediendo en este momento. No es algo al azar, un hacer por hacer desenfrenado.” Así, el autor asegura que improvisar es, puntualmente, aquello que haces con toda esa información que obtenés de una manera consciente.

Aquí encontramos uno de los puntos que resalta el Profesor español Marcello Chiuminatto Orrego en su tesis doctoral, en la cual defiende la incorporación de la improvisación como eje de la enseñanza de alumnos que se inician. En ella, expone los beneficios de trabajar los contenidos conceptuales de base, a la par de realizar ejercicios específicos. Aquellos en los que se vivencien el sentido del ritmo, el conocimiento de escalas musicales y estructuras armónicas junto al desarrollo auditivo perceptivo. Si a esto le sumamos que sean realizados en conjunto con otros, incentivando la espontaneidad y creatividad, los resultados son sumamente positivos.

El método

Mediante esta técnica, el profesor puede guiar a los alumnos para que hagan uso de los conocimientos que ya tienen incorporados y que por ahí han olvidado. De esta manera, alumno y profesor trabajan de manera conjunta construyendo las habilidades con aportes de ambas partes.

En su estudio, Chiuminatto cita al filósofo Byung-Chul Han, autor de La Sociedad del Cansancio, un best seller mundial. Han expresa que la sociedad actual se encuentra sobre-estimulada con información. Esto provoca la necesidad de una atención más amplia. Así, cada vez somos más propensos al multitasking (realizar varias tareas a la vez). Lo negativo de todo esto es que, para lograr cumplir con esta exigencia, “nuestra mirada” es superficial. No podemos profundizar en los temas.

Los logros culturales de la humanidad se deben a una atención profunda, recuerda Han. Así, volviendo a lo expuesto por Nachmanovitch, la atención consciente conectada con el presente que requiere la improvisación, rompe con la nociva vertiginosidad de estos tiempos. Miren cómo lo expresa en el siguiente video:

Creación, conocimiento y aprendizaje

En su tesis, Chiuminatto reflexiona a la luz de sus investigaciones que la improvisación de un instrumento requiere una atención tal, que el resultado es una expresión reflexiva única e íntima. A su vez, positivamente, promueve también un aprendizaje en el público oyente. Es una invitación a que participe y se conecte con la escucha de lo desconocido e imprevisto. Al oír, cada individuo hará un proceso de contraste con lo conocido. Refrescando y potenciando así sus conocimientos.

Cabe destacar que la improvisación es una composición musical en tiempo real. Es creación inmediata, que requiere de activar varias habilidades al mismo tiempo. Una de ellas es, la pericia en la interpretación. También, el recurrir a la memoria para contrastar con lo conocido y así no repetir. Si se realiza frente a un auditorio, a su vez buscará provocar emoción. Para eso, el músico conectará con sus sentimientos profundos, aumentando así su autoconocimiento. Y si esta creación espontánea ocurre tocando en ensamble, requerirá de afinar la conexión con el otro, para poder brindar un espectáculo musical fluido al público. Y de disfrute para todos los músicos de la banda.

Blues y Jazz, las bases

El blues y el jazz, son géneros que llevan en su esencia la improvisación. Ornette Coleman decía que “el jazz es la única música en la que una misma nota puede sonar una noche tras otra, pero siempre diferente”. Por eso, sus estructuras musicales son muy recomendables para que los que deseen iniciarse en el arte musical comiencen por aquí su aprendizaje.

Por esa razón, hemos elegido estos géneros como base conceptual de nuestro Taller intensivo, y así avanzar en conocimientos musicales destinados a aquellas personas autodidactas o que han detenido su formación por alguna razón.

Buscamos que el aprendizaje sea esta construcción entre alumnos y docente. En el que se intercambian los roles de oyente, intérprete y alumno para lograr una vivencia completa que cale en lo profundo de cada participante. Rompiendo lo efímero. Buscando conocernos y expresarnos como seres únicos. Como creadores de belleza natural y espontánea. Contribuyendo así a nutrir nuestro presente y el futuro de aquellos que logren entrar en contacto con nuestra obra.

La próxima edición será el sábado 12 de octubre. Están todos invitados.

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