De cómo Carolina Aguirre me invitó a escribir

De cómo Carolina Aguirre me invitó a escribir

Mi nombre es Eugenia y para ser coherente con lo que propone Yo Quería Ser, he decidido escribir algunos artículos en primera persona. Mi apellido importa poco. No soy, ni deseo ser Vilma Nuñez u Oscar Feito, ni Mía Astral. No busco construir mi marca personal y mucho menos darte «la receta comprobada«. En esta tarea que nos convoca no existe un único camino.  Estos escritos te mostrarán cómo, al igual que vos, yo estoy intentando todos los días llevar a acción el desarrollo de mi ser creativo.

No sé si de chica alguna vez expresé el Yo quiero ser escritora. Sí recuerdo que imaginaba ser muchas cosas a la vez, (ya algún día te contaré). Afortunadamente muchas las logré, algunas las olvidé y otras… ¡en eso estoy!

La verdad es que toda mi vida escribí, pero nunca fui del todo consciente de esto hasta hace algunos años. Escribí para otros, también hubo textos que tiré. Así como, con excusas, hubo trabajos y estudios formales en los que inventaba otra manera de hacer un evento o de dar la lección solo para tener oportunidad de hacer nacer una historia. Es que cuando el impulso profundo de expresarte te quema, es muy difícil escaparle.

Por dónde arranqué

Hace algunos años, muchos acontecimientos personales me llevaron a pararme de cara a lo que yo llamaba necesidad, y que Natalia Romero, una de mis maestras, me enseñó a identificar claramente como deseo. Así como también, me invitó a hacerme cargo de este deseo.

Muchos fueron los disparadores, muchos los intentos, muchas las guías, las herramientas, los maestros y los “pinchazos en el traste” en este camino que recién arranca.

Entre los inicios, quiero reparar en una serie de textos que devoré y que me despertaron el interés por aprender a escribir guiones. Lo cierto es que ya había escrito un par de ellos, de manera autodidacta. Algunos, pocos, hasta tomaron cuerpo y hoy se reproducen exitosamente en YouTube en boca de quienes me contrataron para que los creara. Pero fue desde la lectura de los artículos de Carolina Aguirre para La Nación, una especie de diario de un guionista, que me interesé especialmente en el género. A raíz de eso di mi primer gran paso: anotarme en una formación a distancia para aprender a escribir guiones.

Quién es Carolina Aguirre

Para los que no la conocen (yo hasta ese entonces la desconocía por completo), Carolina Aguirre es una exitosa guionista argentina, ganadora de varios Martín Fierro (entre ellos, uno por Farsantes y otro por Guapas, dos series de Polka). Para los que siguen contenidos de tele abierta, es una de las autoras de los libros que dan vida a la historia de Argentina, Tierra de Amor y Venganza. ATAV para los fanáticos, la novela de horario central del momento.      

La prehistoria de su carrera también es digna de mención. Fue de las primeras blogueras famosas de este país. Algunos la habrán seguido en Bestiaria, pero su mayor éxito fue una ingeniosa blognovela titulada Ciega a Citas, que luego se convirtió en un libro que agotó muchas ediciones, y en una serie de televisión.

pizarron ickowiczBrutalmente sincera, inquieta, experimentando con diversos formatos, Carolina atrajo mi atención y durante un tiempo seguí sus redes en busca de consejos que pudiera “soltar”.

Así llegué a “los pizarrones de los viernes” de Luisa Irene Ickowicz que esperé durante un par de años cada semana como faro inspirador. Porque así funciona mi caminosiguiendo miguitas de pan que me llevan al encuentro del aprendizaje que necesito.

Por qué sus textos me “despertaron”

Cada artículo, que hoy se encuentran recopilados en el libro El Amor, el amor, el amor, editado en 2017, está cargado de verdad humana. Habla de dolores, fracasos, lecciones, abrazos, desesperación, premio y del amor por escribir. Cuenta acerca del año que no logró escribir ni una palabra pero pudo acomodar lo que necesitaba en ese momento para avanzar. Cómo, al iniciar sus estudios de guión comía gracias a comandar una carpintería. Oficio en el que tuvo que improvisar, que odió por el tiempo que la alejaba de lo que deseaba hacer pero que finalmente supo capitalizar a su favor.

¡Pero basta de cháchara! Todo este preámbulo es tan solo el camino para invitarlos a leer el texto que para mí fue la respuesta que necesitaba a cómo vencer la inercia de quedarme solo en los intentos.

En él, Aguirre, mediante tres anécdotas personales, (nota: en una de ellas descubrimos que a los ocho años la autora Quería ser artista plástica) nos ayuda a comprender la necesidad de completar un producto. Aunque se haya iniciado en el error. Nos recuerda todos esos momentos en los que creímos que no íbamos a poder sobrepasar una crisis o una instancia agotadora, y la fuerza necesaria renació desde vaya a saber dónde. Y cómo, a veces creemos que estamos en el camino errado, pero solo es cuestión de seguir hasta lograr ver que ahí, a pasos, está la meta que buscamos.

Yo Quería Ser nació hace mucho

Durante algún tiempo, le recomendé a muchos leer: Cómo se hace una masa: escribir es seguir hasta terminar. No solo a escritores o potenciales autores. También a muchos creativos que estaban medio frenados en sus procesos.

Porque en realidad, el propósito que busca este proyecto viaja en mí desde hace años. Muchos de los que me conocen recordarán cómo los insté a presentarse a un concurso para que sintieran el aval de que su creación era valiosa. O a reunir fotos para una exposición. O el día que les pasé el contacto de ese maestro que las ayudaría a cantar. Hoy, este sitio y las redes son tan solo el ámbito para llegar también a vos. Quizás, algo de lo que yo comparta te ayude a despertar. Como hizo Carolina conmigo.

Escribir es seguir hasta terminar. Es saber soportar la angustia hasta saber cómo salir del barro.

Carolina Aguirre

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